A mis hijas cada vez les gusta menos comer carne roja, así que las albóndigas las hago de pollo y todos tan contentos. En donde compráis el pollo seguro que os pueden picar 3 pechugas de pollo y ya tenemos el principal ingrediente.

NECESITAMOS:

Para la preparación de las albóndigas:
Medio kilo o un poco más de carne picada de pollo.
Media cebolla1 diente de ajo
1 pastilla de Avecrem
Perejil
2 huevos
Harina (para envolver las albóndigas)
Medio vaso de vino blanco
Pan rallado (si lo necesita)
Aceite

Para la salsa:
1 pastilla de Avecrem
3 o 4 cucharadas de Aceite
2 zanahorias de buen tamaño
Media cebolla (usaremos la otra media también)
1 Litro de agua más o menos
2 cucharadas de harina

 

ELABORACIÓN:
Ponemos en un vaso de la batidora: el ajo picado, media cebolla picada, el perejil, 1 pastilla de Avecrem troceada con los dedos y el vino. Se bate todo con la minipimer o batidora.
Ahora ponemos la carne en un bol y le añadimos lo del vaso de la batidora y los dos huevos sin batir. Se mueve bien.

Si queda un poco blanda se le añade pan rallado, lo que necesite hasta que quede consistente. Dejamos reposar y mientras preparamos la salsa de zanahorias.

 

Para la salsa:
Ponemos en una olla 3 o 4 cucharadas de aceite, la otra media cebolla picada y las zanahorias troceadas. Lo rehogamos un poco a fuego medio y cuando la cebolla empiece a dorarse añadimos la harina.

Removemos bien para que la harina no quede cruda, le echamos el agua y la pastilla de Avecrem y revolvemos.

Se deja hervir un ratito hasta que se deshaga la pastilla y las zanahorias un poco tiernas, y le metemos en la misma olla la minipimer (unos 10 minutos). Nos queda una salsa espesa y anaranjada riquísima. Rectificamos de sal si procede.

 

Ahora con la carne hacemos bolitas. Estas bolas las enharinamos y las freímos en abundante aceite. Las ponemos en papel de cocina para que suelten el aceite sobrante, y de aquí a la olla que tenemos con la salsa.

Damos un hervor de unos 6 o 7 minutos y se retira.

Podemos acompañar estas albóndigas con cous-cous, pasta cocida, o patatas fritas.

Estas mismas albóndigas, si tenemos tomate frito, las podemos echar en el tomate y están riquísimas (sin la salsa de zanahoria, claro 😉 )

¡Que aproveche!