Nosotros tomamos los calabacines rellenos como plato único, puesto que rellenos de carne y verduras hacen que sea un plato completísimo. Al hornearlo le podemos poner queso para gratinar, o una besamel clarita y después el queso. Al gusto de cada uno.

NECESITAMOS:
3 calabacines medianos (para tres personas)
1 cebolla o cebolleta2 dientes de ajo
Aceite
300 gr de carne picada de pollo (o de ternera si la preferimos)
1 pimiento rojo pequeño
1 pimiento verde
150 gr de champiñones laminados
100 gr queso rallado enmental para gratinar
Sal
Pimienta
300 gr aprox. de tomate frito
200 gr de besamel (opcional)

 

ELABORACIÓN:
Despuntar los calabacines, lavarlos, cortarlos por la mitad a lo largo y vaciarlos con ayuda de una cuchara. Reservar este vaciado para añadirlo después al rehogado. Cocer los calabacines 3 minutos en agua hirviendo y salada. Enfriarlos sumergiéndolos en agua con unos cubitos de hielo, escurrirlos bien, secarlos por con papel de cocina y disponerlos en una fuente apta para horno, la cual hemos untado de aceite con ayuda de un pincel.

Calentar 2 cucharadas de aceite en una sartén y dorar la carne 5-10 minutos a fuego medio previamente salpimentada. Reservar.

Calentar otras 2 cucharadas de aceite en una sartén y añadir los ajos y la cebolla bien picados. Rehogar un poco y echar el pimiento verde y rojo picado pequeñito, los champiñones troceados y el calabacín obtenido del vaciado. Salpimentar y cocinar durante 10 minutos a fuego medio-fuerte. Añadir el pollo rehogado junto con la mitad del tomate frito.

Rellenar los calabacines con la mezcla anterior, cubrir cada medio calabacín con un poco del tomate frito y napar con besamel (si se quiere) y a continuación espolvorear con el queso rallado. Hornear unos 15 minutos en horno precalentado a 180º o bien hasta que el queso esté dorado. Calor arriba y abajo y altura media.

Una vez dorados servir y listo…

 

¡Que aproveche!