Esta es una receta de las de siempre. Mi madre la hacía con carne de ternera (aguja). Yo la he hecho con carne de cordero (una pierna deshuesada y troceada, que lo hace el carnicero). De ambas maneras está muy bueno, pero el cordero le da un sabor característico que nos gusta mucho.

NECESITAMOS:
¾ carne de cordero o de ternera, si lo preferimos (para 4 personas).
5 cucharadas de aceite1 cebolla mediana picada
2 ajos gordos picados
2 hojas de laurel
2 o 3 clavos
5 o 6 pimientas negras
½ vaso de vino blanco
1 kg de patatas
Sal

 

ELABORACIÓN:
En una olla ponemos a pochar con el aceite, la cebolla, el ajo, el laurel, los clavos y las pimientas negras sin que se dore, y echamos la carne. Yo también he añadido los huesos de la pierna. Se rehoga todo y añadimos el vino blanco y un poco de sal.

Dejamos evaporar el alcohol y cuando esté un poco doradito añadimos agua hasta cubrirlo y sal. Lo mantenemos a fuego medio-alto unos 20-30 minutos. Mientras tanto preparamos las patatas chascándolas, es decir, le damos un corte sin llegar hasta el final y las partimos.

Cuando la carne esté casi tierna, se le echan las patatas y sal. Yo como había puesto los huesos de la pierna, he sacado algunos para que cupieran bien las patatas. Lo mantenemos cociendo 20 minutos a fuego medio y tapado. Moviéndolo de vez en cuando con movimientos de vaivén para que se vaya espesando la salsa poco a poco. Probamos el punto de sal.

Se retira y se deja reposar una media hora y servimos.

 

¡QUE APROVECHE!