Esta receta se la he visto hacer a Samantha Vallejo-Nágera y me ha parecido muy interesante para el blog. La lubina de esta receta es salvaje, que es un poco más cara pero con un sabor distinto a la de piscifactoría, mucho más rica. También podemos emplear dorada o besugo. Las patatas y la cebolla pochada quedan espectaculares y el pescado riquísimo.

NECESITAMOS:
1 Lubina de un kilo (para 3 personas)
4 cebollas medianas
4 patatas medianas
6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y un poco más para regar las patatas
½ vaso de vino blanco y un chorrito más para la patatas
Sal
Pimienta recién molida

ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º.

Cortamos las cebollas en aros y las ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva. Cuando cojan color incorporamos el vino blanco y cocinamos hasta que se evapore el alcohol y las cebollas estén doradas.

A continuación pelamos, lavamos y laminamos las patatas.

Untamos con aceite una bandeja apta para horno y le ponemos un poquito de vino, colocamos las patatas encima solapándolas.

Regamos las patatas con aceite de oliva, sazonamos con sal y pimienta y esparcimos un chorrito de vino blanco. Horneamos durante unos 30-40 minutos a 180º a media altura o hasta que estén un poco doradas.

Untamos la lubina, previamente limpia, con aceite de oliva y sal.

Cuando las patatas estén listas las sacamos del horno y colocamos la lubina encima, la cubrimos con la cebolla y volvemos a hornear durante 25-30 minutos a 180º altura media.

Servimos inmediatamente…