Como segundo plato de la comida es estupendo, por ejemplo después de un plato de sopa o de una crema de calabacín. También como plato principal acompañado de una fuente de patatas fritas y una buena ensalada queda genial.

NECESITAMOS:
8 Muslos de pollo (para 4 personas)
6 Cucharadas de Aceite
2 Dientes de ajo picaditos
1 Cebolla mediana picada
2 Hojas de laurel
Perejil
1 Pastilla de caldo de pollo Avecrem
1 Vasito de vino blanco
5 o 6 Pimientas negras
Sal

ELABORACIÓN:
En una olla ponemos el aceite, el ajo, la cebolla, el perejil, las pimientas y el laurel. Lo sofreímos un poco y añadimos los muslos de pollo (yo le quito la piel y les echo un pelín de sal a cada uno).

Los doramos un poco y añadimos la pastilla de caldo espolvoreada por encima junto con el vasito de vino.

Rehogamos y, a continuación, ponemos a fuego medio-lento durante 1 hora aproximadamente, tapados y moviéndolos de vez en cuando, es decir, dándoles la vuelta para que se hagan por todos los lados.

Si se queda seco se echa un vasito de agua y movemos la olla con las manos por las asas, sin usar cuchara, para que se ligue la salsa. Probamos el punto de sal de la salsa y ¡listo!

¡Que aproveche!