Receta muy fácil de hacer, que te resuelve una comida o una cena rápidamente. Podemos tomarlo caliente o frío, porque de ambas formas está muy rico.

NECESITAMOS:
1 calabacín grande (para 4 personas)
2 tomates grandecitos
3 huevos
4 latas de atún en aceite (yo he usado las redondas de Mercadona)
Aceite de oliva virgen extra para engrasar el molde
½ cucharadita de orégano
100 gr de queso rallado
Sal

ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo.

Lavamos el calabacín, lo secamos y lo cortamos en rodajas de ½ centímetro como mucho.

Lavamos los tomates, los secamos y los partimos en daditos de medio centímetro.

Engrasamos una fuente apta para horno con aceite y colocamos una capa de rodajas de calabacín, salamos ligeramente.

Añadimos una capa con la mitad del tomate troceado y salamos un pelín. A continuación ponemos otra capa con 2 latitas de atún.

Batimos los tres huevos con un poco de sal y regamos con la mitad la fuente. Si los huevos no son grandes podemos poner 2 huevos batidos cada vez y nos facilita la labor.

Repetimos con una capa de calabacín, otra de tomate, 2 latas de atún y el resto del huevo o dos. No olvidar salar ligeramente la capa de calabacín y de tomate.

Espolvoreamos el orégano y repartimos el queso rallado por encima.

Tapamos con papel de aluminio y horneamos 30 minutos a 200º a altura media, calor arriba y abajo.

Pasado este tiempo, retiramos el papel de aluminio y gratinamos durante 5 minutos más o menos con el grill a 250º para que se dore el queso hasta que quede a nuestro gusto y listo…

¡Que aproveche!