Apetece ya, con el otoño, los platos de cuchara. Receta de las de toda la vida y qué rica!!!

NECESITAMOS:
700 gr de patatas (para 4 personas)
450 gr de costillas de cerdo troceadas
2 zanahorias
1 pimiento choricero
2 tomates
1 hoja de laurel
1 cebolla
3 dientes de ajo
1 ramita de perejil
1 cucharadita de pimentón
4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
Pimienta
Sal
Agua

ELABORACIÓN:
Ponemos el pimiento choricero en remojo de agua caliente durante ½ hora.

Mientras tanto, pelamos, lavamos y partimos (chascándolas) las patatas. Reservamos.

Picamos la cebolla y 2 dientes de ajo. Pelamos y cortamos las zanahorias en medias rodajas o en daditos. Lavamos el perejil, lo secamos y picamos.

Escurrimos el pimiento, lo abrimos y raspamos su pulpa. Lo ponemos en un mortero junto con el otro ajo troceado y el perejil picado. Lo majamos.

Rallamos los tomates.

Calentamos en una olla el aceite a fuego medio-alto, rehogamos la cebolla y el ajo. Añadimos la zanahoria, cocinamos unos minutos e incorporamos a continuación las costillas bien salpimentadas.

Rehogamos hasta que se hagan por todos los lados. Agregamos el tomate rallado y dejamos cocer unos 5-8 minutos. Añadimos las patatas junto con el pimentón. Removemos. Ponemos el laurel y el majado del mortero, al que le echamos un pelín de agua para rebañarlo bien.

Vertemos el agua necesaria para cubrir la carne y las patatas. Tapamos y dejamos cocer durante 25-30 minutos. Removemos de vez en cuando con movimientos de vaivén cogiendo la olla con las dos manos. Rectificamos el punto de sal a media cocción y listo…

¡QUE APROVECHE!