Este es un segundo plato que me enseñó a hacer mi suegra. El pollo queda muy sabroso y la salsa increíble.

NECESITAMOS:
1 pollo troceado de 1,800 gr (para 4 personas)
Aceite
7 dientes de ajo
El zumo de un limón
2 cucharaditas de orégano
Un buen ramito de perejil
1 vaso de agua
Sal

ELABORACION:
Yo le pido al pollero que le quite la piel al pollo antes de que me lo trocee en trozos no muy pequeños, y eso que no tengo que hacer en casa.

Limpiamos el pollo de las partes blancas de grasa que tenga pegadas a la piel, y a continuación lo salamos trozo por trozo.

Ponemos aceite en una olla o sartén de base ancha que cubra bien el fondo y freímos el pollo hasta que quede dorado.

Aparte, en el vaso de la batidora ponemos los ajos pelados, el zumo de limón, el orégano, el perejil y medio vasito de agua. Batimos bien.

Cuando el pollo esté ya dorado, quitamos un poco de aceite de la olla (como un vasito pequeño) y le echamos la mezcla del vaso. Lo dejamos al fuego que dé un hervor y le añadimos otro medio vaso de agua. Dejamos al fuego unos minutos más y listo…

¡QUE APROVECHE!