Esta es una receta que está tan rica y queda tan espectacular que vale hasta para una comida de Navidad. Yo la preparo en una fuente que luego puedo llevar a la mesa porque así aprovecho los jugos que ha ido desprendiendo el pollo durante su cocción.

NECESITAMOS:
1 pollo entero y limpio (si es de corral mejor y para 4 personas)
1 manzana
1 cebolla mediana
15 nueces (aprox.) peladas
Un puñado de pasas
Aceite de oliva virgen extra
1 limón
½ cucharadita de tomillo
½ cucharadita de romero
Sal
Pimienta

ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 200º arriba y abajo.

Con un poco de hilo de bramante cerramos la piel de la parte del cuello del pollo haciéndole un nudo, para que no se salga el relleno.

Echamos las pasas en un poco de coñac para rehidratarlas. Troceamos la manzana y la cebolla, mezclamos esto con las nueces troceadas y las pasas.

Exprimimos el limón, añadimos ½ cucharadita de sal, romero, tomillo y pimienta recién molida. Regamos con esto la parte interior del pollo.

Rellenamos el pollo con todo lo anterior y reservamos lo que nos sobre.

Cosemos la piel del final del pollo con hilo de bramante y con otro trozo de bramante atamos las patas, para que el pollo no pierda la forma.

Salpimentamos el pollo por fuera y rociamos con un chorrito de aceite que extendemos con las manos por toda su superficie.

Colocamos el pollo en una fuente con las pechugas hacia arriba. Ponemos la bandeja del horno en el segundo nivel, metemos la fuente y asamos durante una hora y media.

A mitad de cocción sacamos la fuente con el pollo, le damos la vuelta y colocamos lo que nos ha sobrado del relleno alrededor del pollo. Terminamos de asar (otros 45 minutos). Pasado este tiempo volvemos a dar la vuelta al pollo para que las pechugas queden hacia arriba y si fuera necesario doramos otros cinco minutos. Tiene que quedar bien doradito por ambos lados.

Podemos servir acompañado de cous-cous. Yo en este caso he utilizado uno aromatizado que venden en Ahorramás.

¡Que aproveche!