Ideal para acompañar carnes.
Se puede congelar y luego sacarlo con 1 día de antelación a consumirlo.

NECESITAMOS:
½ kg de castañas
½ l. de agua
½ l de leche
2 palos de canela
1 corteza ce un limón sin la parte blanca
1 poco de mantequilla (opcional)
1 pizca de sal

ELABORACIÓN:
Lo primero que tenemos que hacer es pelar las castañas y para ello es necesario realizar un corte en su cáscara más dura con ayuda de un cuchillo. A continuación ponemos en un cazo agua a hervir, y cuando entre en ebullición metemos las castañas, dejándolas durante 3 minutos. Para pelarlas bien, es mejor hacerlo antes de que se enfríen y para ello será bueno que nos pongamos unos guantes de látex o similares y así aguantar mejor el calor. Otra opción es comprar castañas pilongas que ya están peladas y nos ahorramos este trabajo.

Una vez peladas las castañas las ponemos a cocer en una olla con la leche, el agua, la canela y la corteza del limón y una cucharadita de mantequilla, si queremos. Lo mantendremos hasta que estén tiernas y le añadiremos agua y leche en la misma proporción si vemos que se secan y todavía no están tiernas, o bien leche sola si no es entera la que utilizamos.

Después de cocidas las batiremos con un poco de la leche de cocerlas hasta que queden bien batidas, y le añadiremos la pizca de sal. Tiene que quedar denso.