El rodaballo es uno de los pescados más finos y exquisitos que hay, sobre todo si son salvajes. En esta receta yo he usado dos rodaballos medianos de 1,200 más o menos cada uno de ellos.

NECESITAMOS:
2 Rodaballos medianos (4-5 personas)
4 patatas
2 cebollas
2 tomates maduros
Sal
1 vaso de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta
5 ajos gordos
Vinagre de Jerez

ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo.

Lavamos, pelamos y cortamos las patatas de ½ cm de grosor más o menos.

En una fuente de horno o en la bandeja del horno, echamos aceite de oliva en la base de manera que se cubra el fondo, extendiéndolo con ayuda de un pincel. Disponemos las patatas encima solapándolas un poco, y las salpimentamos.

A continuación añadimos las cebollas cortadas en juliana y los tomate troceados en gajos por toda la fuente y salpimentamos de nuevo un pelín más. Esparcimos el vaso de vino blanco por encima y un chorrito de aceite de oliva e introducimos la bandeja en el horno a 180º, altura media y durante unos 40 minutos.

Mientras tanto lavamos bien los rodaballos y reservamos hasta que las patatas, la cebolla y el tomate estén listos. En este momento colocamos el pescado en la bandeja sobre la cama que le hemos preparado y con la piel oscura hacia arriba untado de aceite y con sal.

Horneamos unos 30 minutos a 180º y a media altura.

Mientras tanto, picamos los ajos pequeñitos, los freímos en aceite y cuando estén dorados retiramos del fuego la sartén y añadimos un chorro de vinagre de Jerez. Tapamos para evitar que nos salte.
Cuando el pescado esté listo le echaremos el preparado de la sartén por encima y lo mantendremos en el horno por unos minutos. Servir inmediatamente.

NOTA: Esta receta la podemos hacer con cualquier otro pescado, lomos de bacalao, de merluza….y también queda genial.

¡Que aproveche!