Si queremos comer torrijas esta Semana Santa, pero no engordar mucho, esta es una opción para hacerlas más ligeras y sencillas.

NECESITAMOS:
Una barra de pan del día anterior o pan para torrijas
1,5 l de leche semidesnatada (o desnatada si la queremos hacer más light)
3 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharadita de canela en polvo
2 ramas de canela
La cascara de un limón
Edulcorante liquido
1 huevo y dos claras

ELABORACIÓN:
Ponemos a calentar la leche con la canela en rama, la cascara de limón y un buen chorro de edulcorante líquido (a gusto, pero que quede dulce) hasta que hierva. Dejamos reposar hasta que temple.

Precalentamos el horno a 200º.

Batimos las claras y la yema muy bien.

Empapamos las rebanadas de pan en la leche y las pasamos por el huevo.

Las disponemos sobre una bandeja de horno con papel especial para evitar que se peguen y la metemos al horno a 200º durante 20 minutos o hasta que estén doradas.

A continuación mezclamos el azúcar con la canela y lo espolvoreamos sobre la bandeja de las torrijas.

Las disponemos en un bol a capas con más azúcar y canela, y añadimos la leche sobrante hervida con canela y limón por encima para que queden jugosas. Las dejamos enfriar y las comeremos empezando por las de abajo, que son las que más empapadas estarán.

¡Que aproveche!